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Las cosas buenas hay que saber esperarlas. Cuando lo que querés tarda en llegar, el deseo crece y ahí tu corazón se prepara para vivir eso que tanto esperás… Hay cosas que llegan más tarde de lo esperado, y eso provoca ansiedad, frustración… Cuando menos lo esperás, es cuando la vida te sorprende y esas son las sorpresas que más se disfrutan. Y cuando uno sabe que lo que está por venir es bueno, esperar no es una agonía, es una fiesta Saber esperar es saber desear El deseo se vuelve más fuerte cuando uno se toma el tiempo de desear, porque siente el deseo Será hoy, mañana, en un tiempo, más tarde quizás, más tarde de lo esperado
Los grandes momentos de la vida son como un despertar. Los grandes momentos de la vida estan llenos de sorpresas. Los grandes momentos de la vida estan llenos de belleza. Los grandes momentos estan llenos de magia, llenos de ternura, de complicidad. Los grandes momentos de la vida estan llenos de corazones acelerados, llenos de.interrupciones. Los momentos importantes estan llenos de cosquillas, de sudor en las manos, de ilusión. Los grandes momentos de la vida en general, ocurren más tarde de lo esperado.~ ♪
# Siempre estamos buscando eso que nos falta para ser felices La felicidad son momentos y es la búsqueda constante de la felicidad la que nos mantiene vivos siempre está “ese algo que falta” Si vivimos amargados buscando eso que falta vamos a estar siempre viviendo la fiesta desde afuera golpeando las puertas del cielo. Vivimos buscando eso que no existe. La amargura de buscar la felicidad y no encontrarla, de estar en las puertas del paraíso y no poder entrar…esa amargura nos hace perdernos la fiesta, la fiesta de estar vivos! ¿Saben cuál es el problema? El problema es la obsesión que tienen con la felicidad. ¿Por qué no se dejan de corchar con la felicidad? Todos, absolutamente todos están dele que te dele buscando la felicidad ¿Y qué es lo único que encuentran? Amargura. ¿Por qué? Porque esa felicidad que tan obsesionados están buscando es lo que los está torturando en verdad. Viven amargados buscando ese algo que les falta, ese algo que no tienen, ese algo que de tenerlo los haría más felices. Viven en las mismísimas puertas del cielo mis queridos borregos, siempre ahí a punto de entrar, a punto de llegar, a punto de conseguir esos cinco que faltan para el peso. Siempre ahí apunto de golpeando las puertas del cielo, tratando de recuperar ese paraíso perdido, queriendo siempre llegar a la felicidad. Vivimos en las puertas del paraíso y créanme, borregos míos, que si cruzan esa puerta todo se termina. Porque esa felicidad, supuesta, ese cielo, ese paraíso, es que nada falte ¿pero qué pasa? Siempre falta algo. Y está muy bien que sea así, porque eso que nos falta es lo que nos mantiene vivos. La felicidad no es tenerlo todo, la felicidad son esos momentos lindos, fugaces, esos chubasquitos de éxtasis que ocurren muy de cuando en cuando, mientras uno sigue buscando ese algo que falta. Amigos míos, si vivimos siempre amargados buscando eso que nos falta vamos a estar siempre ante las puertas del cielo, siempre mirando la fiesta desde afuera. Estoy embarazada de dos meses, a lo sumo me quedaran siete de vida. Acá un amigo mío me ayudó, 210 días, eso significa doscientas diez oportunidades de encontrar esos chubasquitos de felicidad. Asi que mis amores, a todos los que están ahí escuchando, golpeando las puertas del cielo, les comento que la fiesta está en otro lado. Y los invito a mi fiesta de la primavera. No es una gran fiesta, no es todo lo que les falta, pero yo creo que si estamos todos juntos va a estar buena. La amargura de buscar la felicidad y no encontrarla, de estar en las puertas del paraíso y no poder entrar. Esa amargura nos hace perder de la fiesta, de la fiesta de estar vivos.~